martes, 28 de junio de 2011

Francisco Piratoba / Tres poemas inéditos

Francisco Piratoba
En Villavicencio, año 1986
(Foto: Constantino Castelblanco)

Declaración juramentada

Peco por omisión
Por adición
Por adicción
Por sustracción
Pecado total y bendito
Que me permite conocer
La belleza del mal
Sus columnas sosteniendo el peso
De las bibliotecas babélicas que
El poder ha escondido

Peco en todos los cardinales
Matemáticos / descartes del mal
Bello mal de noche estrellada
Y luna roja
De vendimia
De aquelarre

Menos mal
El mal es infinito.


Francisco Piratoba (1999)


Francisco Piratoba
(Foto: Constantino Castelblanco)

Una carta

Quise imitarte Frank Kafka
Y escribirle una carta a mi padre
Pero él comenzó a declinar
Por la enfermedad de la
Que es un enorme cansancio
Que derrumba el cuerpo
Y el inicio
De una mirada de niño triste;
Me contuve Frank Kafka
Lancé tu libro/ al cuarto de los chécheres inútiles,
Abracé a mi padre
Convertido en niño
Yo en padre
De mi padre – niño
Murió en mi ausencia Frank Kafka
Yo
Había ido al comercio central
A comprar papel
Para dirigirte esta carta.


Francisco Piratoba (1997)


Francisco Piratoba con Jaime Fernández Molano
En Medellín, febrero de 1997

Calle de las puñaladas (Gramalote)


Ingredientes para renacer la calle de las puñaladas de Gramalote:

Ciento sesenta kilos repartidos en dos hombres corpulentos.
Odio, tempestad con relámpagos guardados en los signos de los gritos.
Una catira, con el amor desmadejado en dos universos
Un cuatro, capachos, bandola con sus respectivos ejecutores.
Dos verseadores que canten cómo, los contrincantes se cosen a puñaladas.
Temperatura 30° a fuego lento, en la sombra de la ceiba.
Por último dos dagas de acero que, ensangrentadas, expliquen la inauguración de la calle.
Modo de preparar la historia: cada cual llevará la porción de verso que más disfrute.


Francisco Piratoba (Mayo de 1998)
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Francisco Piratoba
Poeta, narrador, teatrero y trotamundo profesional. De padre boyacense y madre quindiana, nació en Bogotá el 6 de diciembre de 1958. Su obra y su vida estuvieron rodeadas de poesía por los cuatro puntos cardinales de su alma. Fue cofundador del grupo de teatro El Grupo en el año 1976, y del Cine Club Villavicencio, en 1977. En 1981 fue cofundador del grupo cultural Entreletras; posteriormente fue miembro del consejo editorial y director del Fondo Editorial del mismo nombre. Se destacó como gestor en el medio cultural del Meta y de La Guajira.
Dictó talleres de teatro y de literatura para niños y jóvenes en diferentes regiones del país.
Sus textos fueron publicados en diversas revistas y periódicos de los llanos y de la región Caribe.
El 21 de febrero de 2003 fue asesinado, junto con un hermano, en Maicao, La Guajira, producto de una equivocación fatal de las fuerzas oscuras de este país.
Dejó dos hijos, Francisco Javier y Andrés, y más de dos mil textos inéditos, entre poemas, cuentos, ensayos y canciones, escritos en cuadernos, servilletas, reversos de etiquetas de cerveza y otros papeles sueltos, que le sirvieron de cómplices de su inigualable talento literario.
Entreletras, en la celebración de los 30 años de vida institucional, prepara la publicación de una antología de su obra poética.

2 comentarios:

  1. No es porque sea mi progenitor, sino por esa esencia rebelde, intransigente, dominante, "trotamundo" como bien lo describe Jaime, esa personalidad que no daba pie a conceptos medios, ese vigor al escribir, al expresar una idea, al crear un verso.

    Muchas gracias Jaime por recordarme a mí, y a muchos más, algo de este genio que se nos fugo, casi sin avisarnos.

    Javier P. E-mail: javierdevilman@gmail.com

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  2. El llego al caer el crepusculo, brindamos con guarapo de piña su llegada, traia un cuaderno escrito como bitacora de su viaje entre San José del guaviare y Caño Cristales, Que gran ecuentro! Yo feliz escuchando de sus labios los pormenores de la aventura por el rio Guaviare, luego el Guayabero, habia llegado vivo y celebramos la VIDA, en un abrazo fraternal (aun mi corazon guarda esa especial ternura)los tres: Melco, Francisco y yo.

    su cuaderno nos lo dejò con el compromiso de terminar de leerlo y devolverlo cuando él llegara nuevamente, pero las circunstancias permitieron que solamente Él Francisco y Melco se volvieran a encontrar en el otro mundo.

    Sara Cortés.

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